Es la historia de un gran amor y debe leerse como una biografía psicológica, donde se expresan sentimientos juntamente vividos.
Lou Albert-Lasard amó a Rilke, poeta universal en lengua alemana y francesa, con un amor incondicional, puro, auténtico y generoso, podríamos llamarlo -en lenguaje rilkeano- intransitivo: aquel que da sin esperar nada a cambio, semejante al de los padres por sus hijos.
Podemos afirmar que los recuerdos se plasman en esta biografía de Rilke -poemas, acontecimientos, amistades y proyectos-, durante los años que se mantuvieron unidos, son tan fidedignos, porque se grabaron en la mente de la autora con una impronta afectiva indeleble.